Voy a cambiar la dinámica de este blog.
En estos últimos días estoy recordando mi primer viaje (y espero que no el ùltimo) a Francia. Quizá sean los deseos de volver los que me hacen regresar a esos lugares que me fascinaron, o quizá mi personalidad curiosa, de volver y buscar, aprender, y sobre todo disfrutar.
También puede ser mi idea frustrante de querer hacer otras cosas que este año sè que no podrán ser. Este verano serà como otros tantos, estaré en un lugar cerca de la playa, la playa de siempre, con la gente de siempre y haciendo lo mismo de siempre, maravilloso...
Toca otro verano lleno de conversaciones sin sentido y revistas los domingos, debajo de una sombrilla de playa; de comidas familiares, de arroz y sandía; de crema mezclada con arena, de cuerpos morenos y mas morenos, de niños haciendo castillos, de cubos llenos de peces agonizando...
Lo peor de todo, es que en realidad nunca quiero que acabe, pues después viene lo que menos nos gusta, desde septiembre hasta junio.